Holanda tiene pueblos que obtienen energía del abono de vacas | Noticias de Holanda

Holanda tiene pueblos que obtienen energía del abono de vacas

13 julio 2009

Pueblos que obtienen la energía a partir del abono de las vacas, casas productoras de energía, incineradoras verdes o casas-barco autosuficientes son algunos de los proyectos que se están desarrollando en este pequeño país del norte de Europa.

“Los recursos son limitados, la imaginación no lo es”, esta es una de las consignas más repetidas en la Universidad holandesa de Delft, centro de investigación pionero en construcción sostenible. Y parece que en Holanda han decidido seguirlo al pie de la letra.

La fuerte apuesta del gobierno holandés por las energías renovables invita a instituciones, empresas, universidades e incluso ciudadanos particulares a alimentar su creatividad y promueve múltiples iniciativas -algunas de ellas verdaderamente rentables y eficaces- a favor de un futuro más verde.

UNA VACA POR CADA SIETE CASAS

Imagen de algunas casas de la pequeña localidad holandesa de Zeewolde, que no necesitan chimenea dado que se calientan gracias al biogás procedente de una granja cercana, que obtiene este combustible natural del abono de las vacas. Existen en el pueblo 500 casas de este tipo, pero se están construyendo otras 2.500 viviendas de este tipo.

Una vaca para cada siete casas. Con esto les basta a algunos vecinos de la pequeña localidad holandesa de Zeewolde (20.000 habitantes) para obtener la energía que necesitan sus casas, desde que en octubre del año pasado se instalara una planta de biogas en una granja de las inmediaciones.

El estiércol de las reses, que se recoge tres veces al día, produce metano durante su proceso de descomposición y se transforma en energía en un “biodigestor” diseñado especialmente para ese fin, desde donde se distribuye a los hogares.

Gerriet Jan es el dueño de esta explotación que, con sus 140 vacas, abastece de electricidad y calefacción a 500 viviendas, y aún le sobra energía para vender a la compañía eléctrica.

“En estos momentos el precio de la leche está muy bajo y no es suficiente”, explica este granjero, que anima a todos los agricultores a instalar una planta de estas características en su granja y conseguir así beneficios extra.

De hecho, el proyecto ha funcionado tan bien que su ampliación ya está en marcha. Se están edificando otras 2.500 casas nuevas en el pueblo que se calentarán a partir de este combustible natural. Unas viviendas un tanto originales, ya que no tendrán chimenea -a no ser que el dueño la pida expresamente como decoración- al recibir el calor desde debajo de la casa.

Imagen de algunas casas de la pequeña localidad holandesa de Zeewolde, que no necesitan chimenea dado que se calientan gracias al biogás procedente de una granja cercana, que obtiene este combustible natural del abono de las vacas. Existen en el pueblo 500 casas de este tipo, pero se están construyendo otras 2.500 viviendas de este tipo.

Esta original iniciativa ha sido posible gracias a las ayudas del gobierno holandés, que no sólo le paga al granjero una cantidad por cada vaca productora de energía, sino que también ha financiado la inversión inicial necesaria para construir la planta y otorgado subvenciones a la compañía eléctrica para la colocación del sistema de tuberías que traslada el combustible desde la explotación hasta los hogares.

LA BASURA ENERGÉTICA

Otra forma de aprovechar material de desecho la proporcionan las controvertidas incineradoras de basura. Es el caso de la planta que posee la Compañía pública de Basura y Energía de la ciudad de Amsterdam, que suministra electricidad a la red de metro, de tranvía y a los edificios públicos de la ciudad. En total, el equivalente a la energía que necesitan 320.000 viviendas.

“Si las farolas de Amsterdam alumbran es porque la basura se está quemando”, señala la responsable de la comunicación de la empresa pública, Nadia Pattavina.

Generalmente, este tipo de plantas han despertado las iras de vecinos y ecologistas, ya que durante el proceso se generan contaminantes tóxicos con un alto grado de riesgo ambiental que se liberan a la atmósfera.

Sin embargo, la planta de Amsterdam posee un sistema pionero para limpiar el humo y, además, evita la emisión de unas 470 toneladas de CO2 anuales que se producirían si la energía proviniese de fuentes tradicionales.

“La gente piensa en la basura como un problema, para nosotros es una fuente de energía”, destaca Pattavina, que añade que también sirve para obtener otros productos como sal líquida para las carreteras o diversos materiales de construcción.

Pero no sólo las autoridades del país ponen en marcha iniciativas para frenar el cambio climático. Son muchos los ciudadanos holandeses que han decido contribuir a la preservación del medio ambiente.

IMAGINACIÓN Y CONCIENCIACIÓN

Johannes Out, un joven holandés de 29 años, es el cerebro de otra de las originales iniciativas que se están llevando a cabo. Y es que su casa produce toda la energía que necesita para funcionar.

En un primer momento, uno tiende a imaginarse una pequeña caseta antediluviana provista de algún artilugio que genera electricidad, en la que este muchacho vive como un ermitaño.

Pero nada más lejos de la realidad: se trata de un chalet adosado de tres plantas, 230 metros cuadrados y equipado a la última moda con todo tipo de electrodomésticos.

Out, que vive desde marzo con su novia en esta casa de Leusden (centro de Holanda), ha ideado un sistema gracias al cual almacena la electricidad que producen los paneles solares y el pequeño molino de viento que ha instalado en el tejado.

Debido a las avanzadas técnicas con las que se ha aislado la vivienda -triple acristalamiento, muros gruesos en los que se combinan el ladrillo y el poliestireno expandido (corcho blanco), y unos cimientos hechos a base de un nuevo material procedente de botellas de cristal- el chalé de Out consume un tercio de la energía que necesitan sus vecinos.

“Yo no he inventado nada nuevo, simplemente he unido varios métodos que ya existían”, señala este joven, que explica además que el coste de este chalé ha sido tan sólo un 10% superior al de los del resto de su urbanización, idénticos a primera vista.

La eficiencia de esta casa productora de energía es tal, que genera aún más electricidad de la que necesita, tanta como para surtir un coche eléctrico durante más de 5.000 kilómetros al año según calcula este ingenioso joven, que de momento ha decidido vender a la compañía eléctrica la luz que le sobra.

Cambios en las viviendas unifamiliares que también han llegado a uno de los alojamientos que pretende “ganar terreno” a los canales: las casas-barco.

En la antigua zona industrial de Amsterdam está atracado una de las 10.000 casas-barco que existen en el país. Sin embargo, ésta es única, ya que puede presumir de no tener prácticamente impacto ecológico en su entorno.

Las placas solares instaladas en el techo proporcionan electricidad, el agua de lluvia queda almacenada en un depósito y, además, ésta se “recicla” mediante el fenómeno de la ósmosis.

“El agua que se consume en este barco se reutiliza totalmente gracias a unas plantas cultivadas fuera del bote que ‘comen’ las bacterias”, explica una de las integrantes de la Fundación Newnrg -dedicada a la promoción de las “energías limpias”-, Pauline Westendorp. Finalmente, el agua pasa por un sistema de pequeñas depuradoras instaladas en la parte inferior del barco.

“Se trata de repetir el ciclo del agua a pequeña escala”, añade. Una independencia energética que permitiría a sus habitantes vivir varios meses en el mar de forma autónoma.

Pese a que sus 120 metros cuadrados están preparados para convertirse en la vivienda habitual de una familia, la embarcación es actualmente la sede de la Fundación.

El precio de un barco-vivienda oscila entre los 200.000 y los 400.000 euros, una cifra a la que hay que sumar unos 80.000 euros para conseguir que sea energéticamente autosuficiente, una inversión que el dueño del barco recuperaría en unos 15 años, según calcula Westendorp.

Además, la fundación ha puesto en marcha en las inmediaciones del barco una estación de servicio para “cargar” la veintena de coches eléctricos que circulan por las calles de Amsterdam.

Tal vez, estos coches puedan circular en un futuro por la autopista sostenible, un proyecto que pretende construir un tejado de cristal sobre las autopistas para mantener todo el ruido que generan los vehículos dentro del espacio y que, además, produciría energía.

De este modo, los vehículos circularían bajo una cubierta de un cristal laminado y flexible que dejaría pasar la luz del sol, pero que permitiría reducir hasta cien veces el ruido de una vía convencional, dice el ingeniero húngaro que ha ideado el proyecto, László Vákár.

Además, el humo de los coches quedaría atrapado en esta especie de “mampara”, donde un sistema lo limpiaría antes de emitirlo a la atmósfera, por lo que se reducirían enormemente las emisiones de CO2.

Junto a estas ventajas, destaca la capacidad energética, ya que tan sólo un kilómetro de cubierta, garantiza la energía suficiente para calentar a unas 2.400 casas.

La idea es aprovechar la luz del sol y el calor que producen los coches. Un sistema bajo tierra calentaría el agua procedente de acuíferos naturales, para proporcionar calefacción a las viviendas construidas en un radio de 5 kilómetros alrededor de la carretera.

Pese a que el ingeniero reconoce los elevados costes que podría tener este proyecto -hasta 60 millones de euros por kilómetro-, puntualiza que el suelo en las inmediaciones de la autopista se revalorizaría, especialmente en las zonas urbanas. Además, ofrecería ventajas como el ahorro de energía o la mejor conservación del asfalto.

Las ciudades holandesas de Rotterdam y Venlo ya se han interesado por esta innovadora técnica, subraya este ingeniero afincado en los Países Bajos.

Los habitantes de Holanda se han tenido que adaptar a su entorno. Hace años, el gran desafío de los holandeses era ganar terreno al mar. Y lo han conseguido a través de un sistema único en el mundo de diques. Hoy, el nuevo reto es frenar el cambio climático.

 

Comentarios

4 Respuestas a “Holanda tiene pueblos que obtienen energía del abono de vacas”

  1. Marco Antonio Guancin ; 17 agosto, 2009 2:02

    Hola mi nombre es Marco Antonio soy de Guatemala y me fascina todo lo relacionado a produccion de energias alternas.
    Es necesario felicitar a un pais como Holanda, de verdad que es un ejemplo a seguir. Felicito a su gobierno y a la gente por el trabajo que realizan en conjunto como un equipo.
    Deseo que sigan trabajando, trabajando y desarrollando nuevos sistemas de produccion de energia alterna para su beneficio y del ambiente.

    Espero que algun dia Dios me de la oportunidad de visitar Holanda y muchos otros paises mas, para compartir ideas y experiencias….sigan adelante.

  2. Gerardina ; 3 diciembre, 2009 23:51

    quiesiera felicitarles a todas las personas que han dedicado su tiempo para
    conseguir este magnifico descubrimiento.Espero que en un futuro no muy lejano
    compartan o den charlas a los ganaderos de America del Sur o se pueda realizar un curso con estudiantes para asi crear nuevos pueto detrabajo en Ecuador y no emigre la gente

  3. antonella ; 13 mayo, 2010 8:14

    esta muy bueno tendriamos q aprnder de otros paices para reducir el abono y aprender un poco mas de el abono gracias chau a cuidar el medio ambiente
    AYUDEMOS NUESTRO PLANETA JIJIJIJIJIJIJ

  4. omar ; 26 septiembre, 2011 18:58

    hola yo estoy interesado y quisiera saver como se produse la enerjia

Algo que decir?