Nuevo sistema de identificación en Holanda | Noticias de Holanda

Nuevo sistema de identificación en Holanda

7 diciembre 2007

A partir del 26 de noviembre de 2007, Holanda ha suplantado el número de identificación fiscal por un nuevo sistema, llamado número del servicio al ciudadano (BSN, por sus siglas en holandés). Mientras que el primero se utilizaba principalmente para cuestiones fiscales, el uso del BSN será más amplio.

El BSN será utilizado por las diferentes instancias estatales, como las de sanidad y educación, en su contacto con ciudadanos. El uso de un número único para cada ciudadano facilitará el intercambio de información, aumentando así la efectividad. Entre las ventajas que el BSN conlleva, se mencionan un aumento en la efectividad de la prestación de servicios, la simplificación de la carga burocrática y la prevención del fraude de identidad.

Aprobación de la ley
La ley que posibilita el BSN fue aprobada en julio de 2007. En ese entonces, varios partidos solicitaron una prórroga para tratar los posibles cambios necesarios previo a la introducción del sistema. Entre los aspectos a tratar, se quería discutir la modificación de la Ley para la Protección de los Datos Personales, la que debería hacerse más estricta. Otro problema es por ejemplo el de la sanidad, por las consecuencias que puede tener si todos los médicos tienen acceso a la totalidad de los expedientes.

La solicitud de prórroga fue rechazada, y la ley fue aprobada en la Cámara de Diputados. El partido liberal VVD, los Verdes y el Partido por los Animales votaron en contra, aludiendo que no quedaba clara la extensión del uso de este nuevo sistema.

Críticas

El Centro para la Prevención del Abuso de la Identificación Obligatoria manifiesta serias reservas respecto al buen funcionamiento del BSN. Según este centro, el nuevo sistema no estipula claramente cómo se garantizará que los datos vinculados al BSN sean utilizados exclusivamente por las personas facultadas para ello. Al mismo tiempo, se corre el riesgo de que un error cometido en una instancia se extienda a todas las otras, y no se sabe a ciencia cierta cómo este tipo de errores podrá corregirse. Se teme también que los ciudadanos ya no tengan más control sobre cómo se manejan sus datos personales.

Nuevas tecnologías

Los avances tecnológicos permiten hoy día que los datos personales se distribuyan fácilmente a través de la Internet. El ciudadano debería tener la posibilidad de saber y tener voz sobre qué datos están en manos de qué instancias. Para hacer posible esto, es necesario poder compartimentar la información, y esta compartimentación se vería justamente dificultada por la introducción del BSN.

Hete aquí un importante desafío de este nuevo sistema: si bien combatiría el fraude de identidad cometido por ciudadanos, también aumentaría el riesgo de que funcionarios corruptos introdujeran datos “erróneos” en sólo una computadora: el sistema hace el resto del trabajo. Para evitar esto, se debería aumentar el nivel de seguridad en el intercambio de datos, lo que contravendría uno de los objetivos principales del Estado: ser más accesible a la ciudadanía.

Se trata de un dilema en el que está en juego el derecho a la privacidad del ciudadano frente a un aumento de la efectividad. Bien utilizado, el sistema puede mejorar los servicios estatales, y ser de beneficio para todos. Los riesgos sin embargo no son pocos. El tiempo, junto a los avances tecnológicos a venir, determinarán si esta decisión del Parlamento holandés ha sido correcta

Noticia extraida de:

http://www.informarn.nl/temasholanda/HolandaPolitica/act071205-holanda-identificacion

 

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